Flavio Cobolli firmó la temporada más consistente de su joven carrera en 2025. 2026 cree que no será la excepción
Cobolli arranca el 2026 con la mira puesta en un objetivo claro: consolidarse definitivamente en el circuito ATP y seguir ampliando su cosecha de títulos.
El representante de Italia, en su tercera posición, Flavio Cobolli, solo por detrás de Jannik Sinner y Lorenzo Musetti, empieza el 2026 con una meta en particular...
Aunque en 2024 ya había dado señales de su potencial al disputar la final de Washington, fue en 2025 cuando Flavio Cobolli firmó la temporada más consistente de su joven carrera. En ese año conquistó sus dos primeros títulos ATP —Tiriac y Hamburgo—, ambos sobre arcilla, la superficie que mejor se adapta a su juego.
Su crecimiento no se limitó al polvo de ladrillo. En Wimbledon sorprendió al alcanzar los cuartos de final y, además, logró arrebatarle un set a su máximo referente, Novak Djokovic. A pesar de la derrota, aquella actuación en la Catedral del Tenis le permitió irrumpir en el Top 20 del PIF ATP Rankings.
El cierre del año también fue especial. En noviembre celebró con euforia (al estilo Hulk), el tricampeonato de Italia en la Copa Davis. Si bien se trata de un título por equipos, es el más significativo de su palmarés, seguido muy de cerca por el ATP 500 de Hamburgo.
Con estos antecedentes, el panorama para Cobolli en 2026 luce prometedor. Pero más allá de los números y los resultados, ¿qué hay detrás del joven italiano que fue invitado a la Laver Cup el año pasado?
Antes de dedicarse por completo al tenis, Cobolli se formó en la academia juvenil de futbol del AS Roma. Sin embargo, la influencia familiar terminó por inclinar la balanza. Su padre, Stefano Cobolli —ex tenista profesional y hoy su entrenador— fue clave en la decisión. “Jugaba más al fútbol que al tenis, hasta que llegó un momento en el que tuve que elegir. Escuché a mi instinto y hoy estoy muy orgulloso de la decisión que tomé”, ha confesado. Eso sí, su amor por la Roma permanece intacto.
Otra de sus señas de identidad son los tatuajes. Cobolli ha explicado que le gusta llevar el cuerpo “pintado”, sin darle demasiadas vueltas al significado. Entre los que suele lucir durante sus partidos destacan frases como “Ir por la victoria” en italiano, “valiente” y “pasión” en chino, además del lobo de la Roma y el símbolo de Florencia.
Fiel a sus raíces, asegura que su torneo favorito es el Masters 1000 de Roma. No obstante, el ATP 500 de Acapulco comienza a ganarse un lugar especial en su calendario. En 2026 regresará por tercer año consecutivo al torneo mexicano con la intención de romper la barrera de los octavos de final, instancia en la que se ha quedado en sus participaciones anteriores.