Recordando Star Wars: The Force Unleashed ✨

Era septiembre de 2008 cuando LucasArts, en colaboración con Krome Studios, lanzó un juego hack n’ slash de Star Wars. En aquel entonces, muchos lo esperaban con entusiasmo debido al éxito de otros títulos del mismo género, como Devil May Cry y God of War. Alguien pensó: “¿y si hacemos una especie de God of War pero de Star Wars?” y el resultado terminó siendo un éxito total.

En este juego nos ponemos en la piel de Starkiller, cuyo nombre real es Galen Marek, un joven aprendiz de Darth Vader extremadamente poderoso. Su misión es eliminar a los Jedi sobrevivientes a la Orden 66, pero para no levantar sospechas del emperador Palpatine, también deberá enfrentarse tanto a miembros de la Alianza Rebelde como del propio Imperio Galáctico, teniendo la capacidad de arrasar con todo a su paso mientras completa su entrenamiento. Sin embargo, tras ser traicionado por Vader, Starkiller comienza a cuestionar su moralidad y busca redimirse poco a poco, utilizando los poderes del lado oscuro para servir al lado luminoso.

El juego recibió críticas generalmente positivas, especialmente por su historia, física, apartado artístico y banda sonora; aunque también tuvo comentarios negativos por su jugabilidad lineal y algunos problemas técnicos. Aun así, fue un éxito en países como Estados Unidos y Australia, con más de un millón de copias vendidas en su primer mes de lanzamiento.

Disponible en PS2, PS3, Wii y Xbox 360, hoy en día, a pesar de no formar parte del canon oficial y de que su tercera entrega fue cancelada tras la compra de Lucasfilm por The Walt Disney Company en 2012, el juego sigue siendo recordado con cariño y nostalgia por su acción, lo divertido de sus mecánicas y su estilo de juego. Además, introdujo “nuevos” orígenes para elementos emblemáticos como la Alianza Rebelde y la Guerra Civil Galáctica.